En esta publicación, quiero destacar la importancia de conocer los errores típicos que se producen en el examen práctico de informática.
Preparar la parte práctica de informática de una oposición no consiste solo en “saber manejar el ordenador”. En un examen real entran en juego otros factores: el tiempo, los nervios, la lectura correcta de las instrucciones y la precisión al realizar cada tarea. Muy importante va a ser el dominio que tengas de la herramienta. No olvides que el dominio lo da la práctica, no el estudio.
Muchas personas llegan al examen pensando que dominan Writer, Calc, Word o Excel, pero cometen fallos que les hacen perder puntos. Y lo peor es que, en muchos casos, no son errores por falta de conocimientos, sino por falta de práctica en condiciones parecidas al examen.
En esta entrada vamos a repasar los errores típicos en el examen práctico de informática y cómo puedes evitarlos.

Uno de los errores típicos en el examen de informática: No leer bien el enunciado
Este es uno de los errores más frecuentes y también uno de los más peligrosos.
En una prueba práctica de informática, cada instrucción cuenta. Si el enunciado pide “guardar el archivo con un nombre concreto”, “aplicar negrita solo al título” o “usar dos decimales”, no vale hacerlo de otra manera.
Muchas veces el opositor sabe realizar la tarea, pero falla porque lee deprisa o se salta detalles. Si lee mal las instrucciones, éstas las hará mal con la consiguiente bajada de puntuación.
Antes de empezar, dedica unos minutos a leer todo el ejercicio. Subraya mentalmente las instrucciones importantes y comprueba qué te piden exactamente.
No guardar correctamente el archivo: otro de los errores típicos en el examen de informática
Parece un detalle menor, pero puede ser decisivo. Conozco a muchos opositores que han fallado en este apartado. Muchos.
Guardar mal el archivo, usar un nombre incorrecto o no guardarlo en la ubicación indicada puede causar muchos problemas. En algunas pruebas, incluso puede suponer que el ejercicio no se pueda corregir correctamente. Es más, No lo corrigen.
Errores habituales:
- Guardar con otro nombre.
- Guardar en una carpeta equivocada.
- No respetar la extensión del archivo.
- Olvidar guardar los últimos cambios.
- Cerrar el documento sin comprobar que está guardado.
Durante la práctica, acostúmbrate a guardar varias veces. En un examen, este hábito puede evitarte un disgusto.
Más errores típicos en el examen de informática
No controlar el tiempo
En casa, sin presión, muchas tareas salen bien. Pero en el examen el tiempo es limitado.
Uno de los errores más habituales es dedicar demasiado tiempo a una parte del ejercicio y quedarse sin margen para terminar o revisar.
Para evitarlo, practica con reloj. Al principio puedes hacer los ejercicios sin límite de tiempo para aprender, pero después deberías simular condiciones reales.
Una buena estrategia es dividir el tiempo:
- Primeros minutos: leer el enunciado.
- Parte central: realizar el ejercicio.
- Últimos minutos: revisar y guardar correctamente.
No conviene entregar sin revisar.
Descuidar el formato
En un examen práctico de procesador de textos, el formato es fundamental. No basta con escribir el contenido. Hay que respetar exactamente lo que se pide.
Errores frecuentes en Writer o Word:
- Márgenes incorrectos.
- Tipo o tamaño de letra equivocado.
- Interlineado mal aplicado.
- Párrafos sin alinear correctamente.
- Encabezados o pies de página incompletos.
- Numeración de páginas mal colocada.
- Tablas desajustadas.
- Listas con viñetas o numeración incorrecta.
En una oposición, los pequeños detalles cuentan. Por eso debes practicar no solo “hacerlo”, sino hacerlo con precisión.
Usar mal las fórmulas en la hoja de cálculo
En Calc o Excel, muchos errores aparecen en las fórmulas.
Algunos ejemplos habituales:
- Olvidar el signo igual al empezar una fórmula.
- Seleccionar mal el rango de celdas.
- Usar una función incorrecta.
- No fijar una referencia absoluta cuando hace falta.
- Copiar una fórmula sin revisar el resultado.
- Confundir porcentajes, decimales o formatos de número.
Lo importante no es memorizar muchas funciones, sino entender bien las más habituales y practicarlas en ejercicios parecidos a los de oposición.
No revisar los resultados
Terminar el ejercicio no significa que esté bien.
Antes de entregar, revisa:
- Que el archivo está guardado.
- Que el nombre del archivo es correcto.
- Que el formato coincide con el enunciado.
- Que las fórmulas calculan bien.
- Que no hay errores visibles.
- Que la impresión o vista previa, si se pide, está bien configurada.
- Que no te has saltado ningún apartado.
La revisión final debe formar parte de tu entrenamiento. No la dejes para el día del examen.
No tener una rutina de examen
La técnica también se entrena.
Una buena rutina podría ser:
- Leer todo el enunciado.
- Identificar las tareas principales.
- Guardar el archivo al principio con el nombre correcto.
- Realizar el ejercicio paso a paso.
- Guardar durante el proceso.
- Revisar formato, fórmulas e instrucciones.
- Guardar de nuevo antes de entregar.
Cuando repites esta rutina en tus prácticas, llegas al examen con más seguridad.
Pensar que “más o menos” es suficiente
En una prueba práctica de informática, el “más o menos” puede costar puntos.
Si el enunciado pide un margen concreto, un formato específico o una fórmula determinada, hay que ajustarse lo máximo posible.
No se trata de hacer un documento bonito o una hoja de cálculo que funcione “aproximadamente”. Se trata de cumplir instrucciones.
La precisión es una parte fundamental del examen.